El bote de las emociones. Recurso educativo.

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No siempre se necesitan grandes materiales o invertir mucho tiempo en preparar recursos para lograr un aprendizaje significativo, tan sólo partir de un punto de interés, algo que resulte atractivo y motive al niño. Como el bote de las emociones.

 

Cuando queremos trabajar las emociones, sobre todo con niños pequeños vienen muy bien materiales sencillos, visuales y que les sorprendan.

La idea de este bote no es mía, la saqué de un vídeo que vi en Facebook y me encantó por simple y directa, por si no lo conoces al final del post te lo dejo para que le eches un vistazo, es realmente enriquecedor.Si quieres más recursos para trabajar las emociones este del monstruo de colores está fenomenal.
Para hacer el bote de las emociones sólo necesitamos un bote, agua y purpurina.

 

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Es mejor aprovechar un momento en el que el niño/a esta receptivo y calmado para explicarle como funciona.
Agitaremos el tarro y observaremos como la purpurina lo envuelve todo. Le explicaremos que cuando tenemos rabia, estamos enfadados, nuestra mente está como ese bote: agitados, revueltos, los sentimientos se mezclan…

 

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Pero cuando respiramos, somos conscientes de como nos sentimos somos capaces de volver a estar en calma, reposo…

 

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De una forma muy visual, con el bote de las emociones, los peques entenderán la diferencia entre las dos situaciones y cuando estén en plena rabieta les ayudará a reconocer sus sentimientos al prestar atención a algo que les ha gustado y llama su atención pudiendo reconectar con ellos mismos.
 
 
Puede resultar interesante ver el vídeo con ellos (con los más mayores, que pueden leer los subtítulos) y compartir impresiones, acordar ponerlo en práctica cuando estemos muy enojados, etc.

 

¿Conocías este vídeo? ¿Qué te ha parecido?

 

6 pensamientos sobre “El bote de las emociones. Recurso educativo.”

    1. todo depende del niño… cuanto más pequeño más le costará quizás establecer la relación. Yo lo use con mi hijo a partir de los 3 años y medio. Más pequeños puede estar bien como modo de distraer su atención de la rabieta para poder calmarlo, aunque no entienda mucho la relación entre la purpurina y los pensamientos, el simple hecho de ver la purpurina moverse ya le puede ayudar.

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